La vida oculta dentro de Duquesa

Nacionales, Noticias

Santo Domingo, RD.- Pocos han escuchado sobre este lugar. No está en el mapa. Pero lo cierto es que justo dentro del vertedero Duquesa, donde diariamente se amontan 5,200 toneladas de basura, hay una barriada de casuchas construidas con materiales encontrados entre las montañas de desechos y adquiridos despacitos por sus habitantes.

Se llama Arroyo Norte de los Cazabes. Y está dentro del vertedero más grande y desorganizado del país.

A plena vista no se ve que detrás de chiquero de madera, donde descansan vacas y cerdos, hay otro mundo donde habitan cientos de personas que son afectadas directamente por el intenso olor a basura que ahora es un híbrido entre desechos y materiales calcinados, que poco a poco ha  arropado sus casas y provocado que algunos tengan que huir a un lugar más seguro.

El acceso es difícil y no hay una calle habilitada para el paso de vehículos. Es por tal razón que hay que caminar varios metros hasta acceder al barrio donde vive gente alegre y de mucha fe pese a los pocos bienes que poseen.

Allí viven buzos, constructores, amas de casa y niños. Hay pocos adolescentes. Los primeros dos oficios ahora son imposibles de hacer: el primero porque estos recolectores de basura tienen prohibido escalar las montañas de desechos por el incendio que ha afectado desde el martes 28 de abril al vertedero y sus alrededores. Mientras que la segunda fuente de trabajo fue suspendida debido al estado de emergencia que vive el país por el coronavirus.

Hay un solo camino. De ambos lados se ven cercas construidas por tablas de madera y alambres de púas. Al entrar se observan niños corriendo descalzos, sin mascarillas ni nada que les cubra el rostro, pese a la intensa humareda que impide una visión clara y el llamado al uso obligatorio para prevenir el coronavirus COVID-19.

En una de las casas vive Princiese Joseph, un ama de casa que reside en la barriada desde 2007. Su esposo es constructor, tiene dos meses sin conseguir cómo sostenerse. Durante estas semanas su pareja ha tenido que formar parte de los cientos de buzos que buscan artículos de valor en el vertedero. Sin embargo, ahora se quema y le tienen prohibido el acceso. (Siga leyendo en Listín Diario )

Last modified: mayo 7, 2020